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"LA CAZA EN LA GASTRONOMÍA"
Autor: Rafael Rodríguez López
Edita: E. P .C. EQUIPOS PROFESIONALES CINEMATOGRÁFICOS, S.A 1996.
341 páginas.
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Rafael Rodríguez López, cazador y cocinero, pone a disposición de los nuevos cocineros todos sus conocimientos gastronómicos en materia de recetas de caza. Lo hace con un sencillo y exquisito estilo, predominantemente didáctico, en un magnífico libro bellamente ilustrado por él mismo.
Reseña Larga (Extractada de la introducción al mismo libro, del Dr. Manuel Martínez Llopis)
"La caza en la gastronomía" es un libro que faltaba para completar la escasa bibliografía culinaria española en algo tan importante como la cocina venatoria, tan olvidada o tan desconocida por la mayoría de los tratadistas.
Se ha insistido mucho en que una comida no debe ser una mera sucesión de platos, sino un conjunto armónico de manjares, cuya misión principal es acompañar o complementar al que se considera plato básico, por lo que todos los complementos deben supeditarse a éste, en el sentido de que no puedan perjudicarle, bien con un sabor intempestivo, bien con una composición pesada que pueda amortiguar el apetito del comensal o con otras circunstancias poco afortunadas.
Siguiendo este criterio, y con la finalidad de evitar sensibles errores, el autor divide su libro en cuatro apartados fundamentales: en el primero se incluyen diversas preparaciones complementarias que se usan con frecuencia en la elaboración de los platos de caza: adobos, fondos, guarniciones, salsas, etc. En la segunda parte se recogen numerosas recetas, cuidadosamente seleccionadas, para cocinar la caza de pluma y la caza menor de pelo. El tercer apartado corresponde a la caza mayor, con referencia a las especies que son habituales en nuestros cazaderos. Y por último, en la cuarta parte, el autor rinde homenaje a sus maestros y a determinados compañeros que han alcanzado un lugar prominente en el índice de los grandes jefes de cocina, incluyendo una receta original de cada uno de ellos.
Acostumbrado a la docencia, las recetas están sistematizadas con claridad, y aunque alguna de ellas entrañe ciertas dificultades, pueden ser realizadas por cualquiera que posea unos conocimientos elementales de cocina.
El texto va avalado con excelentes dibujos a pluma iluminados con acuarela, originales del propio autor, que representan a los animales con gran exactitud y colorido.
En otro sentido, la aparición de esta obra, tan cuidada, es muestra de que los maestros de la cocina se deciden al fin a recoger sus experiencias para ponerlas al alcance de los nuevos cocineros, en competencia con otros recetarios dirigidos al ama de casa, escritos por autores no profesionales, que carecen por completo de valor didáctico.
Puede asegurarse que ésta es una obra que pronto se hará indispensable en la biblioteca del cocinero, el cazador y el amante de los bellos libros.
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