También conocida vulgarmente como repetidora o automática, la escopeta semiautomática es el arma más utilizada hoy en día. Dentro de ésta nos encontramos las semiautomáticas que se recuperan por muelles y las que se recuperan por gases. No incluimos dentro de esta clase a las repetidoras de émbolo porque técnicamente son armas de repetición aunque se suelen incluir dentro de la misma clase.
La posibilidad de efectuar cinco disparos sin necesidad de recargar la escopeta fue el argumento que más influyó a su favor en nuestro país en la década de los 60 y 70, aunque hoy su limitación a tres disparos ha hecho que pierdan prácticamente la ventaja que tenían sobre las paralelas y superpuestas.
Es similar a la de muelles con la diferencia de que el cañón no es basculante, por lo que permanece fijo a la caja de mecanismos. Se encarga de originar el mecanismo de retroceso del cerrojo un émbolo que sustituye al muelle de recuperación que rodeaba al almacén, y que se ubica en el mismo lugar que el muelle al que sustituye.
El retroceso del cierre lo originan los gases que en vez de accionar directamente al cañón y al cierre, se dirigen a un émbolo, que es el que hace retroceder al cierre. Este sistema elimina el considerable retroceso que tienen las repetidoras de muelles


Estas armas son realmente armas de repetición, puesto que el tirador debe introducir el cartucho en la recámara, mediante un mecanismo de corredera ubicado en la parte posterior del cañón, mecanismo que también sirve para extraer el cartucho del almacén e introducirlo en el cierre del arma.
El aspecto es similar a una semiautomática, con la salvedad de que el guardamanos se sustituye por la corredera que se desplaza a lo largo del almacén de cartuchos y que ocupa la totalidad de la parte inferior del cañón.
El funcionamiento es similar a una semiautomática de gases, aunque bastante más simplificado, ya que la retracción y recuperación del arma por la acción manual del cazador al desplazar el émbolo hacia detrás o hacia delante.
La corredera controla el cierre y el elevador, posibilitando que en la acción de retraer la corredera (tirar hacia atrás), se extraiga el cartucho de la recámara, se expulse al exterior, se monte el matillo, se extraiga el cartucho del almacén y se eleve a la altura de la caja de mecanismos.


En la acción de recuperar (tirar hacia delante), se introduce el cartucho en el cierre y se sitúa éste junto con el cartucho que contiene en la recámara, bloqueándola y quedando el arma dispuesta para disparar. Este tipo de arma no se utiliza, prácticamente, en España.